sábado, 12 de noviembre de 2011

Carta de Mavi Muñoz, madre de Carlos Palomino, enviada a los colectivos antifascistas estatales

Hoy 11 de noviembre del 2011, triste y dolorosamente se cumplen 4 años del asesinato de mi amado e inolvidable hijo Carlos Javier Palomino. Hecho ocurrido en un vagón de metro en la estación madrileña de Legazpi, a manos de un indeseable intolerante, lleno de odio, practicante y ejecutor, de las doctrinas nazis de las que era fiel servidor y absoluta entrega, tanta que a sangre fría, asesino a Carlos, vil y cobardemente, y causo graves heridas a un compañero Alex, que gracias a alguna divinidad, salvó su vida. Por aquel entonces el asesino, era militar del ejército, (nada sorpresivo, pues de todos es conocido que detrás de los cuerpos llamados de seguridad y militares, existe un gran número de personajes que defienden y practican el neo- nazismo), miembro y afiliado del partido neonazi Democracia Nacional, los cuales lo negaban, pero su particular lucha por la libertad de “su patriota” demostró todo lo contrario. Semejante personaje que responde al nombre de Josué Estevanez de la Hija, hoy cumple prisión, con una condena de 26 años, y el agravante de odio ideológico. Que quedó demostrado en el juicio de la Audiencia Nacional en Madrid, y posteriormente ratificado en su condena por el TSM.

Hoy es 11 de noviembre, día que hemos decidido, todos los antifascistas, sea un día de homenaje y recuerdo a nuestras víctimas antifascistas, y para aquellas personas, que por ser diferentes, también fueron el blanco de la sin razón, de unos descerebrados asesinos, que hacen apología del nazi-fascismo implantando su odio. Esas víctimas que son anónimas, por el simple hecho de no ser reconocido el terrorismo de los grupúsculos que hasta el día de hoy tienen la benevolencia, el beneplácito y la protección de los estamentos del estado. Esas víctimas que tenían una familia y un nombre propio, que injustamente se ha omitido, las continuas agresiones nazi-fascistas, la mayoría sin una clara difusión mediática, o presentadas para dar apariencia de ser hechos aislados, o reyerta entre bandas, lo cual dista mucho y con diferencia de la realidad.

En las calles, cuando están estos grupos de intolerantes, quedan suspendidos los derechos de los ciudadanos.

Nuestro homenaje, nuestro recuerdo, para algunas de las últimas víctimas, desde el año 1991. Por supuesto sin olvidar a la de años anteriores en nuestra memoria.

La memoria existirá siempre para Carlos y el recuerdo de los hechos será acreditado por las imágenes del vídeo, aun presente en nuestra retina. La memoria existirá siempre para todos y todas las víctimas antifascistas, que por luchar por un mundo de igualdad, dignidad, libertad y derechos sociales, fueron asesinados por las ideas de intolerancia del fascismo y/o neo-nazismo. La memoria existirá para todas aquellas víctimas, que por sus diferentes culturas, religiones, o condición sexual, fueron asesinadas, por las mismas manos ejecutoras del odio al diferente de los intolerantes. Ahora toca seguir trabajando contra el odio, ese es el mejor homenaje que le podamos brindar, sus luchas no fueron en vano, sus testigos fueron recogido por todos nosotros, y seguiremos el camino, que a ellos le segaron vil y cobardemente, aunque ya no están entre nosotros, en cada acción de lucha antifascista, ellos están dentro y en cada uno de nuestros corazones. Aún queda mucho trabajo por hacer, en especial preventivo, de información y denuncia, donde se nutren los viveros del extremismo, en los fondos ultras de los campos de fútbol, frente a las webs que llaman a la intolerancia, al odio y al asesinato, de los grupos racistas y neonazis, en todos los lugares donde se promueva la confrontación antidemocrática y violenta… Pero mientras todo esto es digerido, hoy podemos decir, que aunque a pequeñas escalas, hemos avanzado y seguiremos avanzando, tras estos episodios trágicos e irreparables, en el respeto a la dignidad y la vida de las personas.

Una cita que me encanta desde que la leí que es de Martin Luther King, Premio Nobel de la Paz, y que quiero compartir con todos vosotros, para que siempre naveguemos en el mismo mar, es: «Cada uno de nosotros puede haber llegado en un barco diferente, pero ahora estamos todos en el mismo bote».

Nuestro mejor homenaje a todos los que ya no nos acompañáis en el día a día es continuar la lucha


Vivos en nuestros corazones… presentes en las luchas… ¡ahora y siempre!
Contra la intolerancia… tolerancia 0


Ni un paso atrás… ni olvido, ni perdón

Gracias a todas/os las/os que me acompañáis en esta larga travesía, no libre de ciertos riesgos.

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